ESCUELA DE FÚTBOL COLORADO VÁSQUEZ QUITO ECUADOR

miércoles, 9 de septiembre de 2015

FASES DEL DESARROLLO MOTOR.



El niño es un ser activo, dinámico. Para él, jugar es esencialmente un medio de aprender, aunque por mucho tiempo el juego se ha visto como un pasatiempo sin importancia. El juego activo del infante se centra alrededor de su cuerpo y facilita el aumento de las habilidades físicas y motrices, aspectos en los que se divide el desarrollo psicomotor. el cual se refiere a la enseñanza del movimiento con control y eficiencia en el espacio. Las habilidades motrices se refieren a un nivel en que el niño es capaz de operar con una considerable facilidad y eficiencia en su ambiente. AI madurar, estas habilidades pueden ser ampliadas en una variedad de juegos y deportes.
Gallahue (1987) divide estas habilidades en tres categorías:
  1. Estabilidad: es la habilidad de mantener el equilibrio en relación con la fuer/a de gravedad, aunque la apli­cación natural de la fuerza pueda alterarlas partes del cuerpo en una posición inusual: es la forma básica del movimiento humano y es fundamental para el desarrollo de un movimiento eficiente. Fin esta categoría se en­cuentran los movimientos no locomotores que involucran actividades estacionarias como doblar, extensión, contracción y desviación; y actividad relacionada con el mantenimiento del equilibrio, como invertir el so­porte y movimientos rotatorios. 
  2. Locomoción: son los cambios en la localización del cuerpo en relación con puntos fijos del suelo. Incluye la proyección del cuerpo en el espacio externo, alternando la ubicación en el plano horizontal y vertical; le sirve al niño para explorar el mundo que lo rodea. Movimientos como caminar, correr, saltar y brincar son catalo­gados como locomotores. Para que se desarrolle la locomoción, la estabilidad debe ser dominada. 
  3. Manipulación: implica dar y recibir fuerza de objetos mediante el uso de manos y/o pies. Es importante en el niño para que tenga contactos físicos con los objetos y el mundo que le rodea y explore la relación entre objetos, movimientos y espacio. Patear, lanzar y apañar son ejemplos de estos movimientos. Los movimien­tos manipulativos se dividen en: a) Propulsores: en los que el objeto es apartado del cuerpo y b) absorbentes: donde el niño coloca el cuerpo frente a la trayectoria que lleve un objeto con el propósito de pararlo y desviar­lo. Estos movimientos envuelven el hacer estimaciones del curso, distancia, velocidad, exactitud y la masa del objeto en movimiento. Requiere, además, una eficiente habilidad locomotriz y estabilizador.
La adquisición de las destrezas psicomotrices se considera como un proceso a través del cual el niño aprende a construir secuencias de movimiento que en la edad adolescente y adulta le serán de utilidad en las destrezas deportivas.
Las fases del desarrollo motor tienen una secuencia de lo más simple a lo más complejo. En este proceso hay un aumento gradual de la estabilidad, la locomoción y la manipulación. Aunque estas fases son secuentes, el tiempo de emerger depende de las habilidades, intereses y motivaciones de cada niño.

LOS CINCUENTA PRINCIPIOS MÁS IMPORTANTES DE LA PREPARACION FISICA.


1.    Hay que mantener un horario compensado en trabajo, estudios, horas de sueño, etc.
 2.    Un régimen de comidas equilibrado es fundamental para cualquier deportista. No por comer más se está mejor alimentado. 
3.    Ajustar los horarios de comidas a los de entrenamiento y competición.   
4. Recordar que el entrena­miento es la base de la competición. La competición no debe impe­dir que se realicen un número míni­mo de entrenamientos por semana.
5.     La cantidad y diversidad de comida debe planificarse en función del gasto energético que se vaya a realizar y del tipo de actividad.
 6.    Tan importante es la ali­mentación anterior al entrenamiento o a la competición como la poste­rior al esfuerzo físico. 
7.    Los complejos vitamínicos sólo deben ser utilizados cuando son necesarios y siempre con pres­cripción facultativa. 
8.     La vida de un deportista, desde la base hasta la alta competición, requiere una atención mayor en cuanto a comidas y períodos de recuperación que la de una perso­na que no realice deporte. 
9.    Antes de emprender cual­quier actividad física es de vital importancia hacerse un control médico. 
10. Después del visto bueno facultativo y antes de comenzar el período de entrenamientos y la competición, el siguiente paso será la realización de tests físicos, lo que nos dará idea del nivel de estado de forma que cada uno de los depor­tistas tiene en ese instante. 
11.  Cada tres meses, como mínimo, hay que volver a realizar los tests físicos para apreciar el pro­greso o el retroceso en los deportistas y saber si estamos en el cami­no acertado. 
12.  Hablar con el deportista sobre su estado y el nivel de exigencia que se le está pidiendo. Siem­pre tiene que existir una comunica­ción muy clara entre ambas partes. 
13. El deportista tiene que co­mentar cualquier problema que tenga a la hora de realizar la prepara­ción física. 
14. Si, durante un entrena­miento, el deportista siente dolor, debe parar inmediatamente y comentárselo a su entrenador. Nun­ca debe intentar continuar con el entrenamiento, ya que ello podría acarrear una lesión más grave. 
15. El entrenador debe cono­cer el historial deportivo de su discípulo. Conocer los años que lleva practicando el deporte, el tipo de entrenamientos realizados en temporadas anteriores y los entrenadores que ha tenido. 
16. En la planificación de la preparación física valoraremos el número de meses de competición, el número de sesiones de entrenamiento por semana y por mes y el número de horas de entrenamien­to por días, semanas y meses. 
17. Hay que diferenciar el tra­bajo a realizar en función de la edad del deportista. No es lo mismo entrenar a un niño de ocho o nueve años que a un joven de quince o a un adulto. 
18. Dentro de la edad, hay que planificar también de acuerdo a las capacidades y niveles de cada deportista y grupo. Así tendremos iniciación, mejora, perfecciona­miento, entrenamiento de compe­tición y alto rendimiento. 
19. El niño no es un depor­tista en pequeño. No vale para él un entrenamiento de profesionales quitándole minutos, metros o pequeñas exigencias. Cada etapa tiene su entrenamiento específico en función de la edad. 
20. Todo lo que no se trabaje correctamente en las edades tempranas serán lagunas en la condición física del deportista adulto. 
21. El deportista debe ir pro­gresando paulatinamente en sus destrezas motrices.
 22. Hay que tener mucha paciencia durante los entrenamientos ya que el deportista debe ir pro­gresando sin prisa. 
23. Si pisamos el acelerador en los entrenamientos se pueden lograr resultados a corto plazo y fra­casos a largo plazo. En definitiva, serán fuegos de artificio. 
24.  El no pisar el acelerador no quiere decir que no se trabaje, sino todo lo contrario. Significa poner sumo cuidado en todos los entrenamientos. El entrenador debe pararse en todos los aspectos que se le presentan al deportista y que le suponen una dificultad, y buscar una solución. 
25.  El entrenador debe lleva/ todas las sesiones de entrenamien­to previamente preparadas. 
26.  Hay que llevar controla­do de forma metódica todo el tra­bajo. Con ello advertiremos los aciertos y errores cometidos. 
27. Una vez. que el entrenador conoce estos datos, tendrá que aplicar:
Número, de ejercicios, número de repeticiones por ejercicio, número de series por ejercicio, tiempo por ejercicio, recuperación entre ejercicios, recuperación entre series y recuperación entre entre­namientos.
En los entrenamientos diarios el entrenador tiene que regir­se en el trabajo de la siguiente manera:
·      De lo fácil a lo complejo siguiendo una serie de pasos intermedios.
·       Crecimiento paulatino de las cargas y esfuerzos.
·      Reparto de cargas y recu­peraciones.28. Una vez, que el entrenador conoce estos datos, tendrá que aplicar: 
Número, de ejercicios, número de repeticiones por ejercicio, número de series por ejercicio, tiempo por ejercicio, recuperación entre ejercicios, recuperación entre series y recuperación entre entre­namientos.29. Hay que programar los entrenamientos, pero dicha programación es flexible. Siempre se pue­de manejar, pero partiendo de una base en el trabajo. 
30. Hay una expresión que dice que “El hierro se desgasta”. El cuerpo humano también se des­gasta y con más facilidad. Por lo tanto, tengamos mucho cuidado a la hora de programar y trabajar con deportistas, cualquiera que sea su edad. 
31. Cuando el entrenador aplica un entrenamiento hay que tener en cuenta la jornada de estu­dios o trabajo de nuestro deportis­ta. No por hacerle entrenar más va a estar en mejores condiciones.
 32. El cuerpo del deportista, no está todos los días en las mejores condiciones para la exigencia que se solicita. 
33. Debemos enriquecer el aprendizaje motor y la técnica del deportista enseñándole gran varie­dad y cantidad de ejercicios, movimientos de distintos deportes, etc. Con ello el deportista obtendrá un aprendizaje más rico y mayor coor­dinación. 
34. No cargar al deportista con entrenamientos psicológica­mente pesados. Por ejemplo, si que­remos realizar multisaltos, hagámosle jugar al voleibol o al baloncesto. Por distinto camino llegamos al mismo fin, pero de forma más divertida.
 35. No se puede mantener durante toda la temporada un nivel alto de entrenamiento. 
36. Hay fases de la tempora­da en las que tenemos que hacer que predominen los entrenamientos de calidad por encima de los de «cantidad». Es decir, realizar un entrenamiento específico de lo que queremos mejorar evitando un número alto de ejercicios, de repeticiones y de series. 
37. El deportista no es un objeto ni una máquina. Al depor­tista hay que darle una explicación de lo que vamos a realizar y lo que pretendemos obtener con ese tra­bajo. 
38. El deportista debe reali­zar entrenamientos de descanso. 
39. La coordinación es una de las acciones físicas de base más importantes y que en el fútbol, ape­nas se trabaja.
 40. No hacer en una sesión de trabajo lo que no hemos realizado en dos sesiones o en una semana. 
41. A los deportistas que se incorporan a los entrenamientos con la temporada ya iniciada no debemos intentar ponerlos al ritmo de los demás en poco tiempo. En estos casos debemos empezar por sesiones de trabajo muy similares a las que el deportista venía realizando anteriormente para, poco a poco, ir cambiándolas a las sesiones que realizamos en nuestro propio equipo. 
42. Si no se trabaja de esta forma se puede producir el efecto rebote. En las dos primeras sema­nas de trabajo, el deportista reali­za un sobreesfuerzo para estar al mismo ritmo que los demás e, incluso, parece que está en mejo­res condiciones que los deportistas que llevan en el equipo desde el inicio de la temporada. En la ter­cera y cuarta semana se produce el efecto de bajada y al deportista le cuesta mucho recuperar la condición física. 
43. A los deportistas que lle­gan nuevos no hay que cambiarles bruscamente sus hábitos y costum­bres. Igualmente, no debemos tampoco cambiarles de golpe la mane­ra de repartir los esfuerzos durante los partidos.
 44. Después de la competi­ción hay que ingerir líquido para reponer sales minerales. 
45. A las veinticuatro horas de la competición hay que realizar un entrenamiento con los siguien­tes fines específicos: regeneración y oxigenación celular y limpieza en el organismo de productos de desecho. 
46. No se debe olvidar en el trabajo recuperador un masaje suave.
 47. Tan importante como el día fuerte de entrenamiento duran­te la semana es el día suave de recu­peración. 
48. Los entrenamientos no están encaminados a dar palizas y palizas físicas, sino a la progresión metodológica y pedagógica de nuestros deportistas. 
49. En los entrenamientos: calentamiento, técnica, fuerza, velocidad y resistencia. 
50.Todo entrenador, si el club por sus condiciones lo permite, debe luchar por tener a su lado al gran especialista, el preparador físico. Al preparador físico hay que dejarle trabajar libremente dentro de los objetivos que marca el entre­nador.





martes, 8 de septiembre de 2015

Código Ético para Entrenadores.

El fútbol es un deporte que ofrece retos físicos, satisfacción emocional y valores y experiencias de por vida a los que lo practican. Las siguientes normas éticas y código de conducta perfilan una filosofía que es de gran importancia para el fútbol y que debe ser recalcada en combinación con el desarrollo de la técnica y el estilo de juego.
Dentro de este contexto, los entrenadores deben priorizar el bienestar de sus jugadores y respetar las normas de conducta y competencia profesional.
El comportamiento ético de los entrenadores se demuestra en sus relaciones con los jugadores, colegas, árbitros, directivos, padres...
Los entrenadores son un modelo de comportamiento y deben entender la gran influencia que sus palabras y acciones tienen en los jugadores que forman su equipo. Por esa razón deben considerar su principal responsabilidad la continuidad de los valores morales y la conducta ética que se deriva del espíritu del juego y que se establece en el reglamento. De esta manera, los entrenadores mantienen la estabilidad de la comunidad futbolística y promueven la buena reputación de la profesión de entrenador

Responsabilidad con los Jugadores.

  1. La importancia de ganar no deben anteponerse a la seguridad y el bienestar de los jugadores.
  2. Los requisitos para participar en un equipo no deben impedir la oportunidad de obtener buenos resultados académicos.
  3. Los entrenadores deben seguir las reglas del juego. No deben buscar ventajas injustas enseñando comportamientos antideportivos o aceptando ventajas ilegales sobre el rival.
  4. Lo que el entrenador pida a los jugadores debe seguir las normas establecidas por los organismos reguladores.
  5. El diagnóstico y tratamiento de lesiones son tareas médicas, y los entrenadores deben someterse al personal médico sin interferir.
  6. Los entrenadores no deben promover el uso de estimulantes nis sutancias ilegales para obtener beneficios. Los entrenadores deben actuar en contra del abuso de drogas, alcohol o tabaco.
  7. Los entrenadores no deben poner en peligro intencionadamente la participación de un jugador.

Responsabilidades Técnicas.

  1. El entrenador debe proporcionar a todos sus jugadores la oportunidad de mejorar sus capacidades técnicas, tácticas y físicas durante el proceso de entrenamiento.
  2. El entrenador debe intentar que los entrenamientos resulten amenos, además de provechosos.
  3. El entrenador debe corregir los defectos y errores del jugador, con paciencia y sin enfadarse con él, animandole constantemente a mejorar..
  4. El entrenador de niños (futbol de base) debe tratar a sus jugadores como niños que son, no como adultos en pequeño, y adaptar los entrenamiento a sus capacidades físicas y sus necesidades.
  5. El entrenador debe evitar la precipitación en la enseñanza de sus jugadores. Debe considerarse el proceso de entrenamiento en todas sus fases e ir paso a paso sin saltarse ninguno.

Responsabilidades con la Institución.

  1. Los entrenadores deben promover los objetivos y misiones educativas de sus clubs y evitar comprometer los principios, integridad y dignidad de las mismas.
  2. Los entrenadores no deben pedir consideraciones especiales para sus jugadores.
  3. Los datos e informes sobre los jugadores deben ser confidenciales y ser usados solo con propósitos oficiales.
  4. Los entrenadores deben seguir las políticas del club sobre la obtención de fondos y remuneraciones recibidas de actividades profesionales y patrocinios.
  5. Los entrenadores deben discutir sus problemas con sus directores de manera profesional y apoyar después sus decisiones en las normas y reglamentos del club.
  6. Los entrenadores deben notificar inmediatamente a sus directores deportivos o a sus respectivos jefes cualquier situación que viole las normas del club, liga, federación... 

Reglas de Juego.

  1. Los entrenadores deben mantenerse informados sobre las reglas del fútbol. También deben asegurarse de que sus jugadores entiendan el objetivo y la aplicación de las reglas.
  2. Los entrenadores deben seguir las normas y el espíritu de las reglas del juego y no evitarlas o aprovecharse ditrose ellas para obtener ventajas injustas.
  3. Los entrenadores son responsables de las acciones de los jugadores dentro del campo. Las tácticas antideportivas, trampas... son consideradas inmorales.
  4. Debe estimularse el juego limpio durante los entrenos y competiciones.

Arbitros.

  1. Los entrenadores no deben criticar publica o privadamente a los árbitros y deben seguir las reglas del club referentes a los comentarios sobre el arbitraje. Los árbitros imparciales y competentes son imprescindibles para el éxito de cualquier competición.
  2. Los entrenadores deben asistir siempre que puedan a reuniones de árbitros por discutir las reglas. También deben animar a los árbitros a discutir las reglas con su equipo.
  3. Los entrenadores no deben usar nunca el vídeo en publico para comprobar decisiones discutibles tomadas por un arbitro. Las criticas a los árbitros deben hacerse por escrito al organismo competente.
  4. Los entrenadores no deben incitar a los jugadores o al público contra los árbitros. 

Relaciones Publicas.

  1. Las relaciones públicas forman parte del trabajo del entrenador. Los periodistas deben ser tratados con respeto, corrección y honestidad.
  2. Los entrenadores tienen la responsabilidad de educar a sus jugadores para comportarse correctamente con la prensa y durante las entrevistas.
  3. Los entrenadores no deben usar la prensa para revelar violaciones de reglas por parte de equipos contrarios o colegas, estas denuncias deben hacerse administrativamente.
  4. Los entrenadores deben respetar las reglas de comportamiento establecidas por el club y garantizar el acceso equitativo a la información.
  5. Los entrenadores no deben intervenir ni estar presentes en apuestas sobre juegos deportivos.

Fichajes.

  1. Los entrenadores deben seguir estrictamente todas las reglas del club, institucionales y federativas referentes a los fichajes.
  2. Los entrenadores deben ser honestos al promocionar y describir a sus instituciones y sus programas y deben evitar criticar a otros colegas o clubs.
  3. Los entrenadores no deben hacer falsas promesas al posible futuro jugador.
  4. Los entrenadores no deben usar incentivos extradeportivos o prohibidos para potenciar su política de fichajes.
  5. Los compromisos educativos, religiosos y personales deben ser reconocidos y respetados durante el proceso de reclutamiento.

Otras Responsabilidades.

  1. Los entrenadores deben evitar cualquier comportamiento considerado física o verbalmente abusivo.
  2. Los entrenadores deben evitar cualquier discusión con el banquillo contrario.
  3. Los entrenadores locales deben encontrarse antes del partido con el visitante y comprobar que sus necesidades establecidas estén satisfechas.
  4. Los entrenadores deben cumplir sus obligaciones contractuales a no ser que sea liberado por decisión del club o de mutuo acuerdo. Si un entrenador decide finalizar su tarea, debe comunicarlo de manera adecuada y dar facilidades al club para evitar perjuicios indirectos al equipo.
  5. Los entrenadores deben respetar las relaciones profesionales con sus colegas, asociaciones, prensa y publico. Deben evitarse conflictos de interés y la explotación de estas relaciones.
  6. Los entrenadores deben realizar sus obligaciones basándose en una preparación adecuada, asegurándose de que sus instrucciones sean adecuadas.
  7. Los entrenadores deben buscar continuamente nuevas oportunidades para su progreso profesional y educacional.
  8. Los entrenadores deben mantenerse en forma y en condiciones optimas en los aspectos adecuados para el fútbol.
  9. Los entrenadores deben pedir consejo a compañeros y colegas cuando esto sea en beneficio de los jugadores.
  10. Las relaciones con los agentes de los jugadores deben ser correctas , siempre en beneficio de los jugadores.
  11. Los entrenadores no deben recibir compensaciones de equipos profesionales por el descubrimiento de talentos o por negociaciones de fichajes.
  12. Un entrenador no debe solicitar o promover relaciones sexuales con ningún menor de su equipo.
  13. El comportamiento y los valores del entrenador deben dar crédito a su programa, al club, a las instituciones y al fútbol. 

El entrenador-educador del futbol: Códigos de conducta.

Códigos de conducta

El educador del futbol ejerce una gran influencias sobre los jugadores y jugadores base.. Debido a que los educadores de futbol pasan mucho tiempo con los niños. Su propia conducta y comportamiento determinara invariablemente las actitudes y la conducta de los propios niños. Por lo tanto, debe ser un ejemplo para todos los participantes, siempre en forma positiva, tanto en su aspecto físico como en sus relaciones sociales y emocionales.

No puede ni debe ser percibido únicamente como organizador técnico de futbol, sino también como guía, educador y ejemplo a seguir.

Los cinco fundamentos de una práctica exitosa del futbol

1. El sentimiento de estar seguros
Proteger a los niños de daños físicos y emocionales. Un niño que no se siente seguro experimentara dificultades para sentirse bien y divertirse en el juego.

2. El sentimiento de ser bienvenido

Sentirse bienvenido sea cual sea la edad, su género, su nivel técnico, su físico, su cultura o su idioma. El futbol es un medio en el que las discriminaciones de cualquier tipo no deben existir.

3. El sentimiento de ser buen jugador
El niño debe sentirse competente. Por lo tanto, hay que animarse constantemente destacando lo bueno por encima de lo malo.

4. El sentimiento de pertenencia de grupo
Formar parte de un grupo y tener la sensación de ser aceptado por el equipo son elementos fundamentales para los niños.

5. El sentimiento de ser importante
Los niños necesitan ser reconocidos por su éxito. Por lo tanto, hay que animarse a ser creativos y expresivos.

Objetivos del educar del futbol

1. Disfrutar trabajando con los chicos
2. Tener perfecto conocimiento de los niños
3. Ser un punto de referencia para ellos
4. Ser exigente y tolerante a la vez
5. Saber escuchar
6. Comunicarse constantemente
7. Darle confianza y seguridad
8. Desarrollar su espíritu de equipo
9. Fomentar las iniciativas individuales y la asunción de los riesgos
10. Destacar el espíritu del juego por encima de los errores
11. Practicar una pedagogía del apoyo

Lo que debe evitar hacer

1. Gritar constantemente o ser agresivo
2. Querer formarles o pedirles jugar como si fueran adultos
3. Olvidar la motivación principal de los niños, que es jugar al futbol
4. Dar explicaciones demasiados largas
5. Proponer objetivos técnicos ambiciosos para su edad
6. Organizar ejercicios repetitivos
7. Prolongar demasiado rato un mismo ejercicio
8. Interrumpir el juego constantemente
9. Criticar a un participante ante el resto del grupo
10. Olvidarse de equilibrar a los equipos
11. Darle demasiada importancia al resultado

Código para los niños

1. Jugar para divertirse y no simplemente para contentar a los padres o los profesores
2. Divertirse, progresar y realizarse gracias al futbol
3. Descubrir, aprender y respetar las reglas de juego y las reglas de vida de un grupo
4. Integrarse al grupo y ser un autentico compañero
5. Respetar a los adversarios
6. Aceptar las decisiones de los árbitros o de educadores
7. Mantener el juego limpio a cualquier circunstancia

Código para los padres

1. Recordar que los niños juegan al futbol para divertirse, no para que lo hagan los padres
2. Animar antes que forzar u obligar
3. Animar a los niños a jugar siempre según las reglas de juego
4. Nunca reprender a un niño por haber cometido un error técnico o haber perdido un partido
5. Recordar que los niños aprenden mediante el ejemplo
6. Animar a los dos equipos
7. Felicitar a los dos equipos independientemente del resultado del partido
8. Ayudar a eliminar cualquier violencia física y verbal del futbol
9. Respetar las decisiones de los educadores y de los árbitros , así como enseñar a los niños a hacer lo mismo
10. Apoyar, animar y ayudar a los voluntarios, a los educadores, a los organizadores y a los árbitros en su trabajo. Sin ellos, los niños no podrían jugar al futbol.
11. Mantener el juego limpio en cualquier circunstancia.

Código de los árbitros

1. Comprender que arbitrar a un niño y arbitrar a un adulto son dos cosas diferentes
2. Proteger a los participantes
3. Centrarse en el espíritu del juego más que en los errores
4. No intervenir en forma excesiva en el juego
5. Dejar jugar
6. Explicar las razones de las infracciones de las reglas del juego cometidas por los niños
7. No dudar en darle la oportunidad a un participante de que vuelva a poner el balón en juego, explicándole su error
8. No tolerar un lenguaje inapropiado
9. Mantenerse constantemente, objetivo y educado, señalando las infracciones de las reglas de juego
10. Arbitrar en forma pedagógica, explicando todas las sanciones
11. Conservar una actitud positiva y sonriente
12. Los jugadores se darán la mano antes y después de cada juego.

Código de conducta de entrenadores, padres, espectadores y jugadores.

ENTRENADORES:

1. Los entrenadores no criticarán a los jugadores al frente de los espectadores.
2. Los entrenadores aceptarán las decisiones de los árbitros y no los criticarán, ni criticarán al otro equipo, a los entrenadores, a los simpatizantes o a los padres con palabras o gestos.
3. Los entrenadores resaltarán que los buenos atletas son buenos estudiantes.
4. Los entrenadores resaltarán que ganar un partido es el resultado del trabajo en equipo.
5. Los entrenadores no deberán usar lenguaje abusivo o profano ante ninguna persona vinculada con el juego.
6. Los entrenadores darán ellos mismos el ejemplo de conducta en todo momento.
7. Los entrenadores tratarán a cada jugador, entrenador adversario, padre y administrador con respeto y dignidad.
8. Los entrenadores conocerán las fortalezas y debilidades de sus jugadores para ponerlos en situaciones donde tengan la máxima posibilidad de ser exitosos.

PADRES Y ESPECTADORES:

1. Haga críticas constructivas en momentos privados, nunca al frente de otros padres, jugadores, árbitros, espectadores, etc.
2. Apoye a sus entrenadores y evite las “indicaciones técnicas paralelas” desde las gradas.
3. No critique al equipo contrario, sus jugadores, simpatizantes, entrenadores o al equipo con palabras o gestos y evite el uso de profanidades.
4. Acepte las decisiones de los árbitros en el campo como justas y tomadas con la mayor capacidad de los árbitros. Los padres deben permanecer fuera del campo y mantener la calma para dar un buen ejemplo a los jugadores y otros espectadores.
5. Apoye a los entrenadores, jugadores y árbitros y ayude a enseñar el valor del compromiso a los equipos, el espíritu competitivo, la conducta ética y el juego limpio.
6. El comportamiento inadecuado es causa de expulsión inmediata de la cancha. Si se repite el mal comportamiento, será vedado para asistir a próximos juegos.
7. Los padres no incitarán a sus hijos o a cualquier otra persona a tener conductas contra el espíritu competitivo con entrenadores, padres, jugadores, participantes, árbitros u otros asistentes.

JUGADORES:

1. ¡Diviértete!
2. Compórtate como un buen participante (ganes o pierdas), sé honesto, justo y muestra siempre buen espíritu competitivo a todos los entrenadores, jugadores, árbitros y simpatizantes.
3. Aprende el valor del compromiso con el equipo.
4. Deja tus objetivos personales de lado para que el equipo sea mejor.
5. Muestra cortesía y respeto a los compañeros, oponentes y entrenadores.
6. Los jugadores no participarán en conductas contra el espíritu competitivo ni en comportamientos groseros.