ESCUELA DE FÚTBOL COLORADO VÁSQUEZ QUITO ECUADOR

miércoles, 14 de octubre de 2015

L@ ROSA DE GUADALUPE El noble caballero de los dos pies izquierdos


El aislamiento social característico, o el sedentarismo en la etapa adolescente, no son en la mayoría de los casos, casualidades. Los juegos colectivos como el fútbol, están a la orden del día en los recreos de todos los colegios, y por tanto un individuo con una deficiencia en este aspecto, posiblemente será rechazado, y excluido del equipo. Sin duda, esto repercutirá a nivel emocional.

domingo, 11 de octubre de 2015

Qué actitud tengo que tener para ser un buen entrenador.

Cada uno es como es, y eso es difícil de cambiar. Pero es
cierto que cuando uno tiene ilusión por algo y además es su pasatiempo favorito, todo es más fácil. Si quieres ser un buen entrenador tienes que estar en constante renovación de conceptos, no te acomodes, ve a charlas, coloquios con otros entrenadores, entrenamientos de equipos profesionales de tu ciudad, haz cursos formativos y acreditativos. Hay una gran variedad de cursos que servirán para formarte y algunos de ellos no son nada caros.
Otra característica que tenemos que tener es dejar los problemas a un lado siempre que vayamos a entrenar. Tendremos días mejores y peores, problemas en el trabajo o discusiones con nuestra pareja pero todo eso debe de quedar a un lado e ir con una actitud positiva ya que nuestros jugadores y entorno de los mismos no tienen la culpa de lo que pase en nuestra vida personal. De hecho normalmente entrenar nos sirve como terapia para evadirnos durante un rato de los problemas que podemos tener diariamente.
Ser una persona feliz. Si entrenar nos causa amargura o no lo pasamos bien es que no estamos hechos para esto. Ojo, no estoy diciendo que no nos frustremos en ningún momento o que no lo pasemos mal porque vemos que no salen los resultados esperados. Lo que digo es que si entrenando no disfrutas y te hace feliz, a pesar de las complicaciones porque ves aunque sea una pequeña evolución en los jugadores o por lo menos que muestran actitud y respeto en lo que hacen, si esto no te hace feliz y volver con ganas cada día nuevo que entrenas, es mejor que te dediques a otra cosa.
Unido a esto último viene la paciencia. Cuanto más chicos son los jugadores, más paciencia hay que tener. Pero en general sean de la edad que sean hay que persistir y esperar. Si sabes que tu trabajo ha dado resultado, si crees que la forma de entrenar es la correcta, hay que ser pacientes. Acabarás por conseguir lo que te has propuesto.
El único problema es que solemos trabajar con el equipo un año y puede que transcurrida la temporada no hayamos conseguido lo que pretendíamos. También os digo que es raro. Debéis de ver los progresos a lo largo de la temporada y al final de la misma los chicos tienen que jugar a lo que tú quieres, aunque no sea el juego perfecto que pretendías, nunca lo será. También hay que pedir paciencia a padres y superiores que a veces no la tienen y pierdes el apoyo de los mismos no pudiendo realizar tu trabajo adecuadamente. Yo, por suerte, siempre he tenido el apoyo de ambas partes, y si he notado dudas, he hablado con ellos para explicar mi método de nuevo y ver si seguía teniendo o no su apoyo.
Dialogador, que no pesado. Una persona siempre dispuesta a tratar con los jugadores, aunque siempre manteniendo las distancias y cada uno en su lugar. Lo que tienes que evitar es hablar con los padres más de la cuenta, pues pueden tener esto como habitual y charlar sobre sus hijos todos los días sobre cosas intrascendentes. Con los jugadores habla lo que haga falta, pero no sobre fútbol siempre. Sobre fútbol sólo dale las dos o tres indicaciones que les hacen falta. Gasta bromas, habla de sus vidas, hazles pasar un buen rato.
Y por último pero creo que es una de las características más importante, un entrenador tiene que ser coherente entre lo que dice y cómo actúa. Lo he repetido o repetiré en otros epígrafes. Tienes que ser claro con todos y cumplir con lo que dices. No pidas puntualidad si tú no lo eres, no digas que castigarás si luego hay incumplimientos y no castigas, o lo que es peor, castigas según conveniencia o favoritismos. Ser una persona coherente te dará algún problema pero te evitará miles, en cambio, no serlo te creará miles de problemas para solucionar solo alguno.

viernes, 9 de octubre de 2015

LA ACTITUD DEL ENTRENADOR



El entrenador de jóvenes debe tener claro que los Partidos son una experiencia formativa única y la más importante para poner en práctica y evaluar todo lo aprendido en los entrenamientos.
Actitud del Entrenador antes del Partido:
• Breve repaso a lo que se ha estado trabajando duran te la semana en los entrenamientos.
• Recordar a los jugadores que se olviden del árbitro y se dediquen a jugar.
• Antes de salir al campo debemos reunir a todo el equipo (titulares y suplentes) para gritar una  consigna (‘grito de guerra’).
• Salir al centro del campo TODOS los jugadores (titulares y suplentes) de forma ordenada y  saludar (aplaudir) al público. 
Actitud del Entrenador durante el Partido:
• Nunca protestar las decisiones del árbitro, ni permitir que nadie del banquillo lo haga, hay que dar  ejemplo.
•Animar a los jugadores cuando cometen un error.
•Ver siempre los aspectos positivos de tu equipo.
•Intentar que se centren rápidamente en la próxima Tarea.
•Evitar gestos o comentarios de desaprobación hacia los jugadores.
•Valorar el rendimiento de los jugadores independientemente del resultado.
•Aceptar los errores con optimismo.
•Dirigir el Partido con objetividad, con independencia del marcador.
•Transmitir mensajes positivos a los jugadores.
•No decir a los jugadores continuamente lo que tienen que hacer, dejar que piensen y aprendan a decidir.
•Reconocer el mérito cuando intentan hacer lo correcto pero no lo consiguen.
•Debemos adoptar un estilo positivo y constructivo que ayude a los jugadores. Más que recriminar y corregir es mejor reforzar las conductas positivas de los jugadores.
•En general, debemos dirigir el partido sin gestos de desaprobación o enfado, con una actitud tranquila que favorezca el buen funcionamiento del equipo.
Actitud del Entrenador en el descanso: 
La actitud de los jugadores y del Entrenador en el descanso es fundamental para la correcta recuperación y preparación de la segunda parte; mal aprovechado puede resultar negativo ya que los jugadores pueden desconcentrarse y provocar que no rindan al máximo.
Este debe ser precisamente el objetivo del Entrenador en los Descansos: que los jugadores salgan  concentrados y preparados para rendir al máximo en la segunda parte.
•Los períodos de descanso tienen como objetivo que los jugadores se recuperen, beban agua, se reajusten los vendajes, las botas, se pongan hielo en los golpes, etc.
•Debemos demorar nuestra entrada en el vestuario 1 o 2 minutos para que hablen entre ellos, bajen  las pulsaciones y se relajen sin ningún tipo de presión. Este momento lo aprovechamos para meditar brevemente lo que queremos transmitir a los jugadores en lugar de actuar impulsivamente sin una estrategia determinada.
•No dedicar el tiempo de los descansos a recriminar a los jugadores sus errores.
•El Entrenador debe dirigirse a ellos con el objetivo de mejorar su rendimiento en la segunda parte.
•La pausa es muy valiosa y va a marcar el desarrollo de la segunda parte, por eso no debemos improvisar dependiendo de nuestro estado de ánimo, los mensajes positivos suelen llevar a resultados positivos.
• Al dar instrucciones debemos seguir las mismas pautas que deben predominar en un partido:
-Pocas, precisas y muy claras instrucciones. Centradas en las conductas concretas que los jugadores deberán realizar.
-En poco tiempo debemos recordar, corregir y reforzar las acciones del primer tiempo, siempre que sean relevantes para la segunda parte.
De esta forma el refuerzo servirá para fortalecer la autoconfianza de los jugadores al destacarse conductas que dependen de ellos mismos. Sin embargo, no es conveniente destacar acciones esporádicas como un Tiro, un Regate, etc.
-A continuación debemos dar instrucciones específicas sobre los objetivos prioritarios a realizar en la segunda parte.
-Finalmente, terminar con mensajes optimistas que animen a los jugadores.
Actitud del Entrenador al finalizar el Partido:
Una de las partes más importantes de la formación de nuestros jóvenes deportistas es el final del Partido, donde el entrenador debe ser un modelo de comportamiento para sus jugadores, por ello, debe adoptar conductas adecuadas ya que los jugadores las tenderán a imitar.
Controlar las emociones: Se debe adoptar una actitud equilibrada con independencia del resultado del Partido. No se debe mostrar una exagerada euforia si se ha ganado, ni tampoco una actitud de
‘cabreo’ cuando se ha perdido o se ha jugado mal.
•Debemos felicitar al Entrenador contrario y al árbitro. Enseñar a los jugadores a felicitar al equipo contrario y al árbitro. Mostrarse tranquilo y respetuoso.
•El Partido ha terminado, ya habrá tiempo de analizarlo, ahora lo importante es mostrar nuestro apoyo a los jugadores. No es momento de charlas, no es momento de analizar nada, ni de explicar nada, ni de corregir nada, como mucho alguna palabra de ánimo y despedirse con optimismo hasta el próximo entrenamiento.
•Todo ha terminado, nuestro trabajo como Entrenadores debe ser analizar el partido para saber qué objetivos debo trabajar en los próximos entrenamientos para mejorar el desempeño de mis  jugadores y equipo.
•El primer entreno después del partido es el momento ideal para analizar, corregir y ayudarles a  que se den cuenta de los aspectos que deben mejorar
.